Desarme nuclear
Economía y política
La amenaza de una guerra atómica parece ser menor que en el punto álgido de la Guerra Fría, pero siguen existiendo grandes peligros. Los poderes atómicos se siguen apuntando entre sí con miles de raquetas, cada una de las cuales puede causar sufrimientos inimaginables a millones de inocentes y a futuras generaciones. La negativa de los grandes poderes a acelerar el desarme nuclear ha favorecido el rearme en las regiones en conflicto. Por ejemplo, según estimaciones fiables, Israel posee más de 200 cabezas nucleares. ¿Qué se puede hacer para desafiar la insistencia de los EE. UU. de emplear en primer lugar armas nucleares en una época en que no tiene enemigos que posean un arsenal armamentístico convencional superior? ¿Qué se puede hacer para aplicar las decisiones del Tribunal de la Haya? ¿Qué pueden hacer los estados que no tienen armas nucleares para mantener este tema en la conciencia pública y política?